TRATAMIENTO
No existe un tratamiento específico para la silicosis, pero es importante retirar la fuente de exposición a la sílice cristalina para evitar el empeoramiento posterior de la enfermedad. El tratamiento de apoyo comprende antitusígenos, broncodilatadores y oxígeno, si es necesario. Si se requiere, se prescriben antibióticos para las infecciones respiratorias.
Otras consideraciones para el tratamiento comprenden restringir la continua exposición a sustancias irritantes, dejar de fumar y un examen cutáneo de rutina para detectar tuberculosis.
Las personas con silicosis presentan un alto riesgo de desarrollar tuberculosis (TB), ya que se cree que el sílice interfiere con la respuesta inmune del cuerpo a la bacteria que produce la TB. Se recomienda el examen cutáneo rutinario cada año para evaluar la exposición a TB; además, se recomienda en tratamiento con drogas antiTB para personas con un examen cutáneo positivo. Cualquier cambio en el aspecto de una radiografía de tórax puede indicar la presencia de TB.
El trastorno causado por la sílice cristalina (silicosis) es irreversible y lo único que puede prolongar la vida cuando la silicosis es avanzada es un trasplante de pulmón.
Expectativas (pronóstico)
El resultado varía y depende de la magnitud del daño a los pulmones.
Complicaciones
- Aumento del riesgo de tuberculosis.
- Fibrosis masiva progresiva.
Situaciones que requieren asistencia médica
Se debe acudir al médico si hay exposición ocupacional a la sílice cristalina y si se presentan síntomas.
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